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miércoles, 16 de octubre de 2013

El misterio de la creación artística

Un amigo escritor me regaló una pequeña joya: “El misterio de la creación artística”, un texto de treinta páginas donde Stephan Zweig se pregunta cómo es posible que un simple mortal, un hombre semejante a otros en múltiples aspectos, sea capaz a veces de dar vida a una obra inmortal. No es tarea fácil descubrir qué le sucede al artista antes y durante el proceso creativo, sobre todo por tratarse de un secreto pocas veces revelado. ¿Son conscientes los poetas, pintores o músicos, de lo que les acontece al escribir, pintar o componer? ¿Se trata de algo extraterrenal? ¿Tiene que ver con lo sobrenatural o lo divino? Zweig opina que el artista no tiene tiempo ni lugar de observarse a sí mismo, por lo que suele ser incapaz de describir el proceso; no está con sus propios sentidos ni es dueño de su propia razón. Toda creación verdadera, la que perdura en el tiempo, sólo acontece mientras el artista se halla hasta cierto punto fuera de sí mismo, olvidado de sí mismo, en una situación de éxtasis. Sí, pero ¿en qué lugar, dónde se encuentra? Está inmerso en su obra, por supuesto. Llegados a este punto y aún sin haber creado una obra inmortal, me reconozco en esta observación. Escribir es para mí vivir otras situaciones, vagar por otros mundos y olvidarme del propio, el real, el que duele. Me viene ahora a la cabeza el hartón de llorar que me hice cuando tuve que matar a un personaje querido y admirado al que había dado vida y con el que compartía aventuras. Según Zweig la creación adopta distintas formas de hacer. Uno puede ser como Mozart, genio de nacimiento, naturalmente sublime, o como Beethoven, trabajador infatigable, siempre retocando y enmendando composiciones. También se da el caso del genio casual, del hombre que, aun siendo mediocre, crea un día algo maravilloso. Puede concluirse que las obras inmortales nacen casi solas o se hacen con mucho esfuerzo o ocurren por pura casualidad, aunque lo común es que en el artista se mezclen los tres supuestos.