Subscríbete

miércoles, 28 de agosto de 2013

Nueva dieta para la "rentrée"

Hiromi Shinya lleva toda la vida estudiando el tubo digestivo de la boca al ano. Nos propone unos hábitos alimenticios que harán que nuestro estómago e intestinos adquieran el hermoso color rosado de los órganos sanos. Su experiencia es empírica y se basa en los miles de pacientes tratados por él como cirujano digestivo. Su teoría es que nacemos con una enzima madre que va produciendo enzimas hijas portadoras de salud, siempre que no las malgastemos y que estimulemos su fabricación. ¿Y qué hacer para ello? Muy fácil: Consumir un 85% de productos vegetales y un 15% de animales. Los vegetales divididos en 60% de granos integrales y de leguminosas, 30% de verduras verdes y amarillas, tubérculos y vegetales marinos, 10% de frutas, semillas y frutos secos. Las proteínas animales (recuerden: 15% del total) vendrán de pescados azules, aves, huevos y leche. Buey, cordero, ternera y cerdo deberán evitarse. A recordar la importancia de limitar los productos lácteos, todos los tes, incluso el verde, el café, los dulces, la nicotina, el alcohol, el chocolate, las grasas y la sal. Existen además unas recomendaciones básicas para la correcta activación enzimática: usar granos y cereales integrales sin refinar, comer la fruta de 30 a 60 minutos antes de la comida y no picar entre horas, beber 2 vasos de agua 1 hora antes de las comidas, terminar la cena (comida y bebida) de 4 a 5 horas antes de acostarse, comer los alimentos poco hechos, no consumir alimentos oxidados (fruta marrón), ser disciplinado: “somos lo que comemos”. Es importantísimo mascar cada bocado entre 30 y 50 veces. No sé si ustedes se imaginan lo que representan estas normas para nosotros: no ir de tapas, no comer más Jabugo ni ensaimada de Mallorca, no cenar tarde… Aunque lo más triste es lo de mascar tanto. Siendo de mala educación hablar con la boca llena, ¿cómo vamos a relacionarnos, a cotillear? En mi opinión, se impone la mesura: acogerse a lo factible y desechar el resto. Recuerden que el Dr. Shinya es japonés, con todo lo que eso representa. Para quienes quieran saber más: "La enzima prodigiosa". Excelente lectura para la rentrée.