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lunes, 29 de agosto de 2016

Alzheimer: ¿avanzamos?

A todos nos gustaría envejecer con normalidad. Por este motivo pensar que podemos hacerlo de forma anómala, por ejemplo padeciendo un Alzheimer, nos pone los pelos de punta. Están descritas unas señales de advertencia de esta demencia: cambios de memoria, dificultad para planificar o resolver problemas, dificultad en el desempeño de tareas cotidianas, desorientación de tiempo o lugar, dificultad para comprender imágenes visuales, problemas con el uso de la palabra oral o escrita, colocación de objetos fuera de lugar, pérdida del buen juicio y de la iniciativa, cambio de humor o personalidad.
¿De qué tratamientos disponemos en la actualidad?
La multinacional catalana Grífols ha desarrollado una vacuna, la ABvac40 (en Araclon Biotech), que ha resultado segura y bien tolerada en la fase I, por lo que los ensayos clínicos pasarán a la fase II. Inglaterra, Finlandia y la República Eslovaca están asimismo lanzados a la carrera por una vacuna eficaz.
Hace años que se está trabajando en distintos fármacos. El Solanezumab ya demostró reducir algunos síntomas del Alzheimer inicial. El Anavex 2-73, el Azelarigon, el Xanamem o el Rember son algunos de los más prometedores.  
Las demencias no se pueden prevenir, pero con hábitos saludables es posible disminuir su incidencia o retrasar su aparición: evitar la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el colesterol y el tabaco, hacer ejercicio físico regular, mantener el cerebro activo y hacer vida social. Yo añadiría esta frase del investigador Ramón Cacabelos: “La mayor estupidez de nuestra especie es haber convertido a los fármacos en la tercera causa de morbimortalidad”.